Una mirada

Esa mirada persistía en mi recuerdo, en mis sueños. Reaparecía en el rostro de los extraños convirtiéndolos en familiares. Y  aún con los ojos abiertos, lúcida, la intuía.   Como cuando uno mira directamente al sol y su imagen perdura tras los parpados, mucho tiempo después de que este haya desaparecido tras el horizonte. Sombras…

Eres una chispa, un impulso, un deseo. Desasosiego. Mi piel arde con tus besos sabor a café. Me sostienes y  consumes con tu aliento soñador. Un instante a solas, mi existencia. Un pensamiento íntimo compartido. Todo tuyo soy. Contigo amor, hasta la última bocanada de aire. Memorias de un cigarro

GEMELOS OPUESTOS

No quería vivir. Sin talento. Inútil. Estúpido. Solo restaba los granos de arena que le separaban de la tumba.